La cuenca de San Luis Potosí presenta una geología particular donde los sedimentos lacustres y aluviales de la Formación San Luis dominan el subsuelo, con espesores que pueden superar los 50 metros en el valle. Construir túneles en estos materiales blandos —limos arcillosos y arenas finas con niveles freáticos altos— exige un análisis geotécnico que va más allá de la exploración superficial. El comportamiento drenado y no drenado del suelo, la susceptibilidad a la consolidación y el riesgo de asentamientos diferenciales son factores críticos que definen la viabilidad del proyecto. En este contexto, la aplicación de metodologías como el ensayo CPT permite obtener perfiles continuos de resistencia en punta y fricción lateral sin alterar la muestra, mientras que los ensayos triaxiales determinan los parámetros de resistencia efectiva del material para modelar con precisión el frente de excavación. El equipo técnico aborda cada proyecto con una comprensión detallada de la microcuenca potosina y sus particularidades hidrogeológicas.
En los suelos blandos de la cuenca potosina, la presión de poros gobierna la estabilidad del frente de excavación más que la cohesión del material.
