La zona metropolitana de San Luis Potosí se asienta sobre un valle donde los suelos aluviales y los depósitos lacustres dominan el paisaje geotécnico. En muchas obras de la capital potosina, desde las colonias del poniente hasta los nuevos desarrollos logísticos al oriente, aparecen arcillas de alta plasticidad que cambian de volumen con la humedad. El ensayo de densidad de campo con cono de arena se vuelve entonces una herramienta indispensable para verificar que las terracerías y capas de relleno alcancen el grado de compactación especificado en proyecto. A diferencia de métodos nucleares, el cono de arena permite una medición directa y puntual que no depende de calibraciones radiactivas, lo que facilita su aplicación en sitios confinados o con restricciones operativas. En nuestra experiencia en San Luis Potosí, donde la temporada de lluvias entre junio y septiembre eleva la humedad natural del subsuelo, este ensayo resulta clave para confirmar que los trabajos de compactación se mantengan dentro de las tolerancias de la normativa SCT. Complementamos esta verificación con los ensayos Proctor para tener la referencia de laboratorio, y cuando el proyecto lo requiere, con granulometría que confirma la distribución de partículas en los materiales de banco utilizados en la ciudad.
En los limos arcillosos del valle de San Luis Potosí, un control de compactación deficiente puede traducirse en asentamientos de varios centímetros en los primeros años de servicio de la estructura.
