La aridez del altiplano y la presencia de depósitos aluviales en el valle de San Luis Potosí exigen soluciones de densificación que respondan a suelos con baja compacidad natural. El diseño de vibrocompactación aborda esta condición desde la caracterización geotécnica previa, definiendo la malla de puntos, la energía de compactación y la secuencia de ejecución que el perfil estratigráfico demanda. A diferencia de otras zonas del Bajío, aquí los rellenos no consolidados y las arenas limosas requieren una calibración precisa del vibrador para alcanzar densidades relativas superiores al 70%, evitando asentamientos diferenciales en estructuras sensibles. Un ensayo CPT previo permite correlacionar la resistencia de punta con la compacidad objetivo y validar la mejora alcanzada tras el tratamiento.
La vibrocompactación en suelos potosinos eleva la capacidad portante de arenas sueltas a valores de N60 superiores a 25 golpes en zonas tratadas.
