San Luis Potosí, situada a 1,860 msnm en el Altiplano Mexicano, experimenta oscilaciones térmicas que superan los 20 °C en un mismo día, un factor que castiga severamente las carpetas asfálticas. El diseño de pavimento flexible en esta ciudad no puede ser una réplica de manuales de otras regiones; requiere una calibración precisa que considere la radiación solar intensa y los suelos arcillosos de alta plasticidad presentes en la zona industrial y el periférico. Para definir la estructura del paquete estructural, el equipo técnico correlaciona el módulo resiliente de la subrasante con los resultados de ensayos Proctor y límites de Atterberg, asegurando que la capa base no se degrade por la migración de finos durante la temporada de lluvias. Conocer la capacidad de soporte real, a menudo afectada por la desecación superficial típica del semidesierto potosino, es el punto de partida para un diseño de pavimento flexible duradero.
La vida útil de un pavimento en el Altiplano se define en el laboratorio, no en la planta de asfalto.
