El crecimiento de San Luis Potosí hacia el poniente, sobre antiguos lechos lacustres y depósitos aluviales del Río Santiago, ha revelado un subsuelo heterogéneo que pocas veces coincide con las suposiciones de proyecto. La expansión industrial en zonas como la carretera a Matehuala y los desarrollos habitacionales al suroriente demandan un estudio de mecánica de suelos que vaya más allá de un simple sondeo preliminar. La presencia de arcillas de alta plasticidad con contenido variable de sales, combinada con un perfil estratigráfico donde la roca basáltica puede aparecer a profundidades erráticas, obliga a una caracterización rigurosa. Un programa de exploración bien definido permite anticipar comportamientos diferenciales que, en el altiplano potosino, suelen manifestarse en agrietamientos si no se modelan correctamente las condiciones de humedad del subsuelo.
En San Luis Potosí, ignorar la variabilidad lateral de las arcillas lacustres puede transformar un proyecto de tres niveles en un caso de estudio sobre asentamientos diferenciales.
