La normativa N-CMT-2-0-002 de la SCT y el método AASHTO 93 son el punto de partida para cualquier diseño de pavimento rígido en San Luis Potosí, pero la realidad del subsuelo potosino impone exigencias adicionales. La ciudad se asienta sobre un valle con depósitos aluviales y lacustres donde las arcillas de alta plasticidad son recurrentes, especialmente hacia el oriente y sur de la mancha urbana. Un diseño que ignore la expansividad de estas arcillas está condenado al bombeo de finos y al agrietamiento prematuro de las losas. El equipo técnico evalúa la capacidad de soporte con ensayos de CBR vial en la subrasante y complementa con límites de Atterberg para cuantificar el potencial de cambio volumétrico. Con más de 1.2 millones de habitantes y un parque industrial en expansión sobre la carretera 57, San Luis Potosí demanda pavimentos que soporten tráfico pesado y ciclos térmicos de más de 25 °C de amplitud diaria sin perder serviciabilidad.
El 90 % de las fallas prematuras en losas de concreto en San Luis Potosí vienen de subestimar el potencial expansivo de la arcilla subyacente.
