En San Luis Potosí, donde la transición entre los sedimentos lacustres del valle y las formaciones riolíticas del poniente se da en pocos kilómetros, el diseño de una excavación profunda nunca admite soluciones estándar. Hemos visto cómo proyectos ejecutados sin un perfil geotécnico de detalle enfrentan sobrecostos por sobre excavación en lutitas blandas o por filtraciones en horizontes de toba fracturada. Nuestro laboratorio aborda cada diseño desde una caracterización precisa de la matriz suelo-roca, integrando desde la etapa de gabinete parámetros de resistencia al corte, módulos de deformación y condiciones hidrogeológicas locales. Antes de definir la pantalla de contención, complementamos la campaña con ensayos de permeabilidad in situ para cuantificar el caudal de infiltración que condiciona el sistema de abatimiento, evitando así que el agua subterránea se convierta en el principal enemigo de la estabilidad de los taludes verticales durante la construcción en el centro histórico o en zonas industriales como la Zona Industrial de San Luis.
En el subsuelo potosino, la diferencia entre una excavación controlada y un colapso está en la caracterización de la fractura en la roca alterada.
